"Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings, este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno.
Antaño los niños leían historietas en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la ollita al mediodía en vez del tupper-ware.
Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonto de mí, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día, cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor, mas cool.
Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap... Desde ese punto de vista, los chilenos somos modernísimos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino fellings. Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos skateboard y el rafting , en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex.
Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, boxer o zunga y después de afeitarse se echan alter-shave, que deja la cara como un lifting recién hecho.
El chileno moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue estacionar, pero siempre encuentra un parking.
El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sisters, y hasta nannies.
En la oficina, el jefe está siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings que revisará cuando en medio de la reunión hagan un break, luego organizará los trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet set, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness.
El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se hartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne, después iran a un Happy Hour y si el entusiasmo es heavy se quedarán al After Hour.
En la TV, sin ir más lejos, se trabaja en un magazine, no en un programa, o cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario, la cosa se llama Show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado Espectáculo.
Entremedio, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping. Estas cosas enriquecen mucho.
Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, sólo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."
Espero que les haya gustado... el solo hecho de escribirlo me dio stress...

aporte de patan master...grande chago!!!!!